Fabricar tu propio jabón para manos es muy sencillo, pues con tan sólo un poco de dedicación y unos cuantos ingredientes podrás hacer la mejor fórmula de acuerdo con las necesidades específicas de tu tipo de piel. De esta manera, podrás incluir o dejar fuera de tu mezcla diversos productos químicos o bien manejarlos en cantidades acordes con tus características cutáneas e incluso actividades.

Así, tendrás que evaluar qué clase de compuestos son útiles para ti conforme a los objetivos que buscas lograr con tu jabón, pues algunos como el triclosán, por ejemplo, pueden ser de gran ayuda si requieres combatir al máximo bacterias y microorganismos, mientras que la glicerina te servirá si lo que buscas es suavizar tu piel.

Con esto, lo que queremos decir no es que debas incluir un sinfín de elementos a tu jabón para dotarlo de mil y una propiedades, sino que es suficiente con agregar las más aptas para ti. Pensando en ello, aquí te presentamos una receta base para elaborar jabón para manos a la que, no obstante, podrás agregar otros componentes conforme vayas experimentando con ellos y quieras darle algunas ventajas distintivas.

Ingredientes

En primer lugar, necesitas adquirir bases para jabón según el tipo de barra que quieras elaborar, siendo útil la que es a base de glicerina si deseas que su imagen sea transparente o la de  viruta de jabón blanco si buscas darle un acabado en color sólido. Ambas materias primas puedes encontrarlas en una tienda de productos químicos e incluso solicitarlas a domicilio.

Ya que tienes definido el material principal para tu jabón, deberás elegir un aceite esencial que le dará no sólo aroma, sino que también le brindará distintas propiedades particulares dependiendo su naturaleza. Los cítricos, por ejemplo, son excelentes para limpiar la piel de impurezas; los de algunas semillas, como la almendra dulce, tienen propiedades relajantes, antiinflamatorias y revitalizantes; los florales, como el de vainilla, suelen tener características desodorizantes y repelentes de insectos. Todo es cuestión de que elijas el adecuado de acuerdo con tus objetivos.

Preparación

  1. Coloca la base de jabón de tu elección en un recipiente limpio, preferentemente de vidrio, y fúndela a baño maría hasta obtener una pasta suave y uniforme.
  2. Aparte, en otro contenedor de cristal (un vaso o un refractario), haz una mezcla de colorante de pigmento mineral, el cual podrás adquirir en la misma tienda en la que compraste tu base para jabón. Para esto, basta añadir una pizca de esta sustancia en polvo y mezclarla con una cucharadita de glicerina o alcohol de 95 grados hasta deshacer todos los grumos.
  3. Combina ambas mezclas y, al mismo tiempo, añade 10 gotas de aceite esencial por cada 100 gramos de la pasta que tengas. Bate constantemente hasta que todo quede homogeneizado.
  4. Deposita tu mezcla en moldes de tu elección y atomiza con alcohol la superficie para evitar que se generen burbujas.
  5. Deja reposar al aire libre o en el refrigerador hasta que se solidifique.

Con esto, ya tienes los elementos suficientes para hacer tus primeros jabones e ir experimentando con más sustancias hasta crear tu fórmula especial. Si tienes dudas al respecto, en Conjunto LAR podemos asesorarte en cuanto a los ingredientes que puedes implementar, sus beneficios y costos. Llámanos y permítenos surtirte con las mejores materias primas.